Este paseo es una ruina
Desde hace unos años el paseo de los Álamos va camino a convertirse en una selva y no lo digo sólo por las nuevas especies arbóreas que se están plantando. El estado de deterioro aumenta y no se acomete una actuación definitiva que afecte a todo el conjunto del parque. Desde aquí propongo una acción contundente contra las malas hierbas que crecen incluso en inviernos tan duros como el pasado, y que se han hecho fuertes en la zona de la fuente de las ranas. Por lo general se tratan de hierbas de poca monta de las denominadas especies porreras, que se ven fortalecidas por la pasividad de este pacífico pueblo.
Por cierto, hablando de fuentes, ¿alguien se acuerda de haber visto funcionar las fuentes del final del paseo? El que suscribe esto frisa los 30 y no tiene constancia de ello.
Al paseo le están dando por todos lados. Suciedad, pintadas, columpios en progresivo deterioro, falta de sombras, etc. A los daños producidos por la madre naturaleza -véase grafosis- hay que sumar la pasividad del Ayuntamiento en arreglar lo arreglable. Tal vez se decidan una vez se concluya el aparcamiento.
Ah! No quisiera terminar sin mostrar mi queja por la pérdida de una de las estampas más hermosas que nos brindaba el paseo en alineación con la iglesia de San Antón y la fortaleza de la Mota. Los artífices del aparcamiento subterraneo han plantado una estructura de cemento justo en este eje visual, como si no hubiera otro sitio. Esto demuestra la poca sensibilidad que aquí gastamos para hacer este tipo de cosas, espero que por lo menos le pongan una buena cubierta vegetal que impida que los desarmados de siempre hagan de él un mural de expresión libre.